Radiografía de… Bimbollos Bimbo (pan para hamburguesa, 2 rebanadas, base y tapa)

21 noviembre, 2017 | : Análisis de productos

  • 20 ingredientes en total, 14 son aditivos.
  • El segundo ingrediente es jarabe de maíz de alta fructosa.

Por: Xaviera Cabada

21 noviembre 2017. Échale un vistazo a nuestras radiografías de productos: sencillas, concisas y documentadas.

 

Bimbollos Bimbo (pan para hamburguesa, 2 rebanadas, base y tapa):

 

Azúcares:

3 gramos (g) de azúcar añadida por porción de 1 pieza (las 2 mitades).

Esto es equivalente a poco más de ½ cucharada cafetera de azúcar por cada pan para hamburguesa.

Pese a ser un producto salado, contiene como segundo ingrediente jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF), un endulzante proveniente del maíz.

Este jarabe tiene mayores impactos metabólicos que el azúcar normal debido a sus altas proporciones de fructosa (hasta el 70%),1 un tipo de azúcar que se absorbe rápidamente y no tiene ningún otro nutrimento que beneficie al organismo.

Por lo anterior, se ha detectado que los efectos secundarios del alto consumo de fructosa son: elevación de triglicéridos, colesterol, ácido úrico en sangre, aumento de peso, mayor riesgo a padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares.2, 3

Otro aspecto importante de mencionar referente al JMAF es que en un estudio se detectaron trazos de mercurio en 9 de 20 muestras diferentes.

Esto nos señala que los metales pesados, ya sea provenientes de agroquímicos, agrofertilizantes, riego o demás sustancias utilizadas para el monocultivo impacta negativamente, dejando residuos.5

Asimismo, el Instituto de Políticas Agrícolas (IATP, por sus siglas en inglés) realizó estudios donde identificaron que, en diferentes muestras de productos, los que contenían mercurio en mayor cantidad fueron aquellos con JMAF.6, 7

Sodio:

230 miligramos (mg) por porción, lo que cubre el 11.5% del sodio total recomendado para un adulto (2,000 mg) y el 4.9% de lo que se recomienda para un niño o niña (1,500 mg).4

La cantidad de sodio es elevada, considerando que el trigo contiene sodio en cantidades sumamente bajas.

Ingredientes:

Harina de trigo (gluten), jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF), ajonjolí, levadura, aceite vegetal, sal yodada, gluten de trigo, fosfato monocálcico, propionato cálcico, enzimas, mono y diglicéridos, peróxido de calcio, estearoil lactilato de sodio, goma xantana, sorbato potásico, vitamina B1, vitamina B2, vitamina B3, hierro.

Contiene 20 ingredientes en total, entre ellos, jarabe de maíz de alta fructosa, gluten de trigo que se menciona dos veces y 14 diferentes aditivos.

Algunos de los aditivos alimentarios adicionados sirven para emulsificar, estabilizar, conservar, entre otras funciones.

Si bien ninguno de ellos está catalogado con asociación a daños en la salud, no se sabe aún el efecto combinado de la gran cantidad de aditivos que las personas pueden acumular, debido al alto consumo de alimentos ultraprocesados.

Es importante señalar que se menciona gluten como ingrediente dos veces, lo cual indica que la cantidad es mayor.

Las personas sensibles o alérgicas al gluten deben tener mayor precaución.

Etiquetado:

El etiquetado es sencillo, de colores tenues y parte del empaque transparente, lo cual deja ver los bimbollos claramente.

El aspecto de los bimbollos es bastante uniforme, redondos con apariencia de frescura, sin abolladuras.

Sin embargo, esta aparente “frescura” es a costa de químicos que permiten una mayor vida de anaquel o que dan el aspecto brilloso, el endulzante para dar un mejor sabor, algunos espesantes, estabilizantes.

Al ver el etiquetado y el aspecto del pan difícilmente se lograría percibir la cantidad de químicos que contiene.

También es frecuente que en el mercado no existan grandes alternativas a este tipo de productos sin que tengan JMAF, lo que deja a las familias en vulnerabilidad.

Dado a que es un producto que muchos consumidores considerarían como alimento, la revisión de ingredientes es escasa. Mucho influye que la información nutrimental no se encuentra claramente expuesta, y las letras son sumamente pequeñas y difíciles de leer.

Los consumidores tenemos derecho a decidir libremente nuestro consumo, y no a través de engaños o información escondida o maquillada.

Es importante que los consumidores estemos adecuadamente informados con respecto a los productos que consumimos.

Por ello, es importante que las políticas públicas sean basadas en lo que la gente necesita, en el interés público, y no basadas en favoritismos a la industria por cuestiones monetarias y/o de poder.

Se requiere de etiquetados que permitan realmente orientar con respecto a los ingredientes de los productos que ofrece el mercado.

El Estado está obligado a establecer mecanismos para la garantía de los derechos de los ciudadanos. Una de las regulaciones más importantes en este tema son los etiquetados de los productos de consumo.

Nuestra valoración:

Evitar o usar esporádicamente por la presencia de JMAF y un número considerable de aditivos.

Te proponemos:

Pan para hamburguesa de panadería casero.

Hay recetas disponibles en línea que ocupan únicamente ingredientes naturales y que tenemos generalmente en casa.

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  1. Walker RW, Dumke KA, Goran MI. (2014). Fructose content in popular beverages made with and without high-fructose corn syrup. Nutrition: 30; 928-935. Disponible en: http://www.nutritionjrnl.com/article/S0899-9007(14)00192-0/pdf.
  2. Stanhope K, et al. Consuming fructose-sweetened, not glucose sweetened, beverages increases visceral adiposity and lipids and decreases insulin sensitivity in overweight/obese humans J. Clin. Invest. 119:1322–1334 (2009). doi:10.1172/JCI37385.
  3. Goran et. al.(2012). High fructose corn syrup and diabetes prevalence: a global perspective. Global public health, vol 8, num 1: 55-64. Disponible en: www.tandfonline.com/doi/pdf/10.1080/17441692.2012.736257.
  4. WHO (2012). Guideline: Sodium intake for adults and children. Geneva, World Health Organization (WHO). Disponible en: www.who.int/nutrition/publications/guidelines/sodium_intake_printversion.pdf.
  5. Dufault R, LeBlanc B, Schnoll R, Cornett C, Schweitzer L, Patrick L, Hightower J, Wallinga D, Lukiw W. Mercury from chlor-alkali plants: measured concentrations in product sugar. Environmental Health. 2009;8:2 doi:10.1186/1476-069X-8-2. Disponible en: ehjournal.biomedcentral.com/track/pdf/10.1186/1476-069X-8-2?site=ehjournal.biomedcentral.com.
  6. Wallinga D, Sorenson J, Mottl P, Yablon B. Not so sweet: Mercury and high fructose corn syrup. Institute for Agriculture and Trade Policy. 2009. www.iatp.org/files/421_2_105026.pdf.
  7. Washington Post (2009). Study Finds High-Fructose Corn Syrup Contains Mercury www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/01/26/AR2009012601831.html.
  8. New Jersey Department of Health and Senior Services Hazardous Substance Fact Sheet: Calcium Peroxide. nj.gov/health/eoh/rtkweb/documents/fs/0328.pdf.
  9. US. National Library of Medicine. (2015). Calcium Peroxide. Toxicology data network. Disponible en: toxnet.nlm.nih.gov/cgi-bin/sis/search/a?dbs+hsdb:@[email protected]+965.

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