Radiografía de… Clamato vuelve a la vida (botella de vidrio de 473 ml.)

22 diciembre, 2014 | : Análisis de productos

ClamatoVuelveALaVida-3• Contiene cuatro cucharadas cafeteras de azúcares añadidos.

• Contiene 1 mil 706 mg. de sodio, el 85% del sodio total recomendado para un adulto para todo un día.

• El segundo ingrediente más abundante es fructosa y el tercero es glutamato monosódico.
 
 

22 diciembre 2014. Debido a que en nuestro país se ha aprobado una nueva regulación de etiquetado de alimentos y bebidas por la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris), estaremos presentando en nuestras radiografías una serie de productos procesados que cumplen con ciertos criterios para portar un “distintivo nutrimental” y que podrán publicitarse en horarios infantiles, a pesar de ser altos en azúcar y calorías —lo que representa un riesgo a la salud ante su alto consumo—, y contradictoriamente el gobierno mexicano los avalará como “mejores” productos (elpoderdelconsumidor.org/Daña Cofepris derechos de consumidores con nuevo etiquetado de alimentos).

El Poder del Consumidor ha denunciado públicamente los criterios que ha aprobado Cofepris, los cuales expertos consideran ser de riesgo para la salud de los consumidores (elpoderdelconsumidor.org/Advierten expertos riesgo de nuevo etiquetado en carta abierta a Peña Nieto).

En este contexto, la nutrióloga Xaviera Cabada estará valorando diversos productos que paradójicamente podrán ser portadores de un “distintivo nutrimental” y publicitarse en horarios infantiles, a pesar de que, incluso, en varios casos ya se gravan con un impuesto por ser considerados no nutritivos (elpoderdelconsumidor.org/Impera caos y contradicción en los criterios del gobierno para combatir la obesidad).

 

Clamato vuelve a la vida (botella de vidrio de 473 mililitros, menos de dos vasos):

 

Azúcar:

El producto en botella de vidrio de 473 mililitros (casi dos vasos) contiene 21.2 gramos de azúcares añadidos, equivalente a poco más de cuatro cucharadas cafeteras de azúcar.

Dicha cantidad de azúcar cubre del 60 al 84% de lo máximo tolerado para un adulto para todo el día, de acuerdo con la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), pues este organismo indica que la cantidad de azúcar máximo tolerada para un adulto es de cinco (mujeres) a siete (hombres) cucharadas cafeteras para todo un día.

Si un niño o niña se toma un envase equivaldría del 105 al 140% de lo máximo tolerado para un niño o niña para todo el día, ya que la ingesta máxima tolerada de azúcar añadida para niño o niña diaria debe ser no mayor de tres a cuatro cucharadas cafeteras, de acuerdo con la AHA. Algunos padres o madres de familia pueden llegar a ofrecer dicho producto a sus hijos o hijas considerándole una fuente de verdura, como si fuese jugo de jitomate.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece como recomendación ideal una ingesta de azúcar añadida no mayor al 5% del requerimiento energético total o el equivalente a 100 calorías o cinco cucharadas cafeteras (www.who.int/nutrition/Draft Guideline: Sugars intake for adults and children). Bajo este criterio, una solo botella de Clamato vuelve a la vida cubre el 84% del total de azúcar máxima tolerada para todo el día.

Aunque no es considerada una bebida azucarada (pues es salada), las cantidades de azúcares son elevadas. Y no sólo eso, sino que el tipo de endulzante es fructosa, ingrediente que tiene mayores impactos negativos en el organismo que el azúcar de caña (chc.ucsf.edu/sew/PDFs/Stanhope_etal_2011_Consumption of Fructose and High Fructose_.pdf).

La ingesta del alto consumo de fructosa está directamente asociado con fuertes trastornos del metabolismo (care.diabetesjournals.org/content/Sugar-Sweetened Beverages and Risk of Metabolic Syndrome and Type 2 Diabetes.full.pdf+html).

Este tipo de productos deberían de alertar acerca de los altos contenidos de azúcares. Desafortunadamente en nuestro país sucede lo contrario: se induce a creer que es una buena opción.

El alto consumo de azúcares no sólo está asociado a la obesidad, diabetes, síndrome metabólico y enfermedades cardiovasculares, sino también con adicción, hiperactividad (especialmente en niños y niñas), caries y algunos tipos de cáncer.

Como consumidores tenemos derecho a ser alertados de los altos contenidos de azúcares presentes en productos como éste. Existen sectores de la población que utilizan este producto mezclado con otras bebidas, desconociendo por completo que al consumirlo están consumiendo cuatro cucharadas cafeteras de azúcar. Dado su sabor salado los consumidores no detectan que contiene cantidades tan altas de azúcar, lo que indudablemente le generará daño a su organismo y contribuirá a la deformación de hábitos alimenticios a mediano o largo plazo.

En una persona que ya presenta algún padecimiento relacionado al alto consumo de azúcares, como la diabetes, tendría que estar contraindicado.

 

Sodio:

La botella completa contiene 1 mil 706 miligramos de sodio.

Para este producto se puede establecer claramente que la cantidad de sodio es bastante elevada, cubriendo un total del 85% del sodio total recomendado diaria para un adulto.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud es recomendable limitar la ingesta de sodio a 2 g. o 2 mil mg. / día (www.who.int/nutrition/publications/guidelines/Sodium intake
for adults and children.pdf
).

El consumo frecuente de un producto como Clamato genera un mayor riesgo a padecer hipertensión o presión alta, ya que existe una directa asociación entre el alto consumo de sodio y la presión alta (hyper.ahajournals.org/content/Salt, Blood Pressure, and Human Health.full).

En el 2006 (según datos más recientes publicados) en nuestro país casi el 40% de la población adulta padecía de presión alta y entre ellos adultos jóvenes (bvs.insp.mx/Hypertension in Mexican adults: results from the National Health and Nutrition Survey 2006.pdf).

La presión alta también se ha asociado a padecimientos como insuficiencia renal (www.mayoclinic.org/High blood pressure (hypertension)).

 

Colorantes:

Rojo allura o rojo 40, un colorante derivado del petróleo que se ha demostrado tener impactos en la conducta de niños y niñas, generando hiperactividad y déficit de atención. El color rojo se utiliza para dar mayor brillo y provocar más atracción al consumidor.

 

Ingredientes:

Jugo de tomate reconstituido, fructosa, glutamato monosódico, saborizante natural de mariscos, sal, ácido cítrico, cebolla en polvo, apio en polvo, ajo en polvo, salsa picante, pimienta en polvo, colorante artificial rojo 40.

12 ingredientes en total, la mayoría de ellos son especias naturales, sin embargo se trata de una alta cantidad de ingredientes para ser una bebida.

El primer ingrediente es jugo de tomate reconstituido, lo que indica proviene de concentrado y no se establece qué cantidad de jugo contiene.

El segundo ingrediente mencionado es fructosa, que se ha demostrado tener mayores asociaciones con diabetes (www.tandfonline.com/doi/pdf/High fructose corn syrup and diabetes prevalence: A global perspective).

El tercer ingrediente es glutamato monosódico, el que se ha visto provoca incrementos en el peso corporal, ya que interfiere con los centros de saciedad y hace que los individuos coman vorazmente.

También se ha demostrado provoca cierta toxicidad a nivel neuronal y hepática (www.resourcesforlife.com/docs/Monosodium Glutamate MSG Health Dangers and Side Effects of Toxic Additives and Excitotoxins, foodmatters.tv/articles/The Dangers of MSG).

Es importante evitar en la mayor medida posible productos con glutamato monosódico o GMS.

 

Etiquetado:

El etiquetado es muy llamativo, tiene colores brillantes y contrastantes en verde y azul.

En el centro tiene el nombre del producto junto con una imagen de mariscos y palmeras.

Es un producto que en su totalidad aparenta ser salado, pero realmente es alto en azúcar además de sales. Este tipo de combinaciones suelen generar mayor palatibilidad, pero también mayor dependencia (michaelmossbooks.com/salt sugar fat excerpt/).

En la parte superior hay una leyenda que dice “jugo de tomate con un toque de mariscos para dar sabor”, cuando realmente debería decir “jugo de tomate reconstituido con un toque de saborizante a mariscos”, lo que describe más apropiadamente al producto de acuerdo con sus reales ingredientes.

En la parte inferior se muestra la información nutrimental en formato de GDA (un tipo de etiquetado frontal propuesto por la propia industria de alimentos y bebidas, que ahora en México se le ha determinado como el etiquetado frontal oficial por las autoridades sanitarias del país).

Sin embargo, es un tipo de etiquetado que los consumidores difícilmente comprenden (elpoderdelconsumidor.org/saludnutricional/Reprueban consumidores etiquetado frontal de Cofepris) y se ha demostrado que más que orientar, confunden al consumidor.

Por ejemplo, para el rubro de sodio el porcentaje que se establece es del 71.1%, utilizando un criterio de recomendación más laxo como base (2 mil 400 mg.), siendo que el criterio utilizado es el establecido por la OMS el cual es de 2 mil mg. o 2 g./día.

Otro aspecto que llama la atención en la presentación de los etiquetados tipo GDA es que el espacio en donde aparece la información de los porcentajes tiene un fondo verde, al igual que el fondo base de toda la etiqueta y que genera un menor contraste para poder dificultar la visualización de las letras.

Por otro lado, observamos que en la parte trasera de la etiqueta se muestra el resto de la información nutrimental e ingredientes. Sin embargo, las letras son pequeñas y difícil de ver a simple vista.

La Norma Oficial de Etiquetado establece textualmente que: “4.2.11.1.3 Los datos que deben aparecer en la etiqueta deben indicarse con caracteres claros, visibles, indelebles y en colores contrastantes, fáciles de leer por el consumidor en circunstancias normales de compra y uso”. En el presente etiquetado observamos otra clara violación a la norma oficial, ya que las letras son poco visibles, no son fáciles de leer y la letra no es clara.

La gente se guía por los etiquetados frontales, pero en este caso por ningún lado de manera sencilla una persona podría determinar que el producto es alto en azúcar, conteniendo cuatro cucharadas cafeteras de azúcar y que contiene más de 1 mil 700 mg. de sodio, que es casi el total de sodio recomendado para un adulto para todo el día.

Los etiquetados deben orientar a los consumidores y no inducir al engaño. Es importante que al consumidor se le proporcione información veraz. De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana de etiquetado y el Reglamento de la Ley de Salud en Materia de Publicidad no se debe engañar al consumidor, sino que se debe proteger al consumidor del engaño publicitario (www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/compi/Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad.html).

 

Publicidad:

La publicidad de Clamato gira en torno a “la fiesta” y “la cruda”, con eslogans como “la mejor forma de curar la cruda”, “con clamato sigue la fiesta” o inclusive se sugiere mezclarlo con cerveza (práctica muy común).

Hay que tener cuidado con esto, ya que durante una fiesta alguien podría fácilmente consumir dos o tres, o para el caso de las personas que no lo mezclan con alcohol podrían llegar a consumir inclusive más.

Con un par de frascos ya se estaría consumiendo ocho cucharadas cafeteras de azúcar y casi 3 mil 500 miligramos de sodio.

Si se suma el consumo de sodio del resto de los alimentos o bebidas consumidas en el día, el total de sodio consumido será bastante elevado, más del doble de lo recomendado.

Importante: este producto no es recomendable para personas con presión alta, insuficiencia renal, diabetes o enfermedades del corazón. Tanto el etiquetado como la publicidad debería alertar a personas con dichos padecimientos.

Es de carácter imperativo que las autoridades regulen este tipo de publicidad, que evidentemente es engañosa.

En la actualidad de las principales causas asociadas al sobrepeso, obesidad y diabetes es el alto consumo de productos altos en azúcar, grasa y/o sal.

Es el Estado quien debe garantizar los derechos de los consumidores, velar por el interés público y no favorecer a los intereses privados que afectan a toda la población, especialmente a la infancia.

 

Valoración general:

No recomendado para consumo habitual. Se puede utilizar de forma esporádica o en pequeñas cantidades (muy diluido).

No apto para niños y niñas, por contener un colorante que les induce cambios en la conducta, aunado a las altas cantidades de azúcar y sodio (entre ellos glutamato monosódico).

 

Alternativa:

Haz tu propio “clamato”.

En la licuadora puedes mezclar un tomate previamente cocido, ajo y cebolla molidos, pimienta, cilantro, se puede integrar limón y algo de picante.

Añadir sal al gusto (difícilmente incorporarás el equivalente a 1 mil 700 miligramos de sodio).

Licuar, colar, servir en hielo y con una varita de apio.

Si quieres darle sabor a marisco se puede añadir un poco de polvo de camarón antes de licuar o dar sabor con un poco de caldo natural de mariscos.

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