Son criaderos de virus cada vez más poderosos
Las granjas factoría se multiplicaron en la segunda mitad del siglo XX, desplazando a la tradicional granja familiar. Con prácticas y técnicas de dudosa validez ética y sanitaria, buscaban elevar los estándares productivos. Sin embargo, pronto quedó en evidencia que este modelo tenía consecuencias nocivas.
A las denuncias siguieron estudios realizados por sectores médicos, alimentarios, ambientalistas, protectores de animales e incluso laborales, que conformaron un grueso expediente de irregularidades y de impactos difícilmente controlables.
Incluso asociaciones médicas solicitaron en 2003 la declaración de una moratoria, que no fuera creada una granja factoría más, debido al riesgo sanitario que ya entrañaban.