Representantes de General Motors, Ford, Volkswagen y otras armadoras dijeron estar dispuestos a colaborar en la creación de una norma oficial que establezca estándares de eficiencia para los automóviles nuevos, en términos de rendimiento y de emisiones contaminantes, a fin de mejorar la calidad del parque vehicular en México. La norma saldrá este año e incluirá el etiquetado de eficiencia para el consumidor.
El Poder del Consumidor presentó una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos porque distintas áreas de gobierno han violado acuerdos internacionales y leyes nacionales al permitir que la comida chatarra invada todos los ambientes infantiles. Esto implica violaciones a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a la Declaración de los Derechos del Niño, a la Convención de los Derechos de la Infancia y a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, entre otras disposiciones.
El secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, reconoció que el tema de la obesidad en México ya llegó a un nivel de preocupación extrema por ello, dijo al diario El Universal, toda forma de venta de alimentos y bebidas en las escuelas del país debe ser regulada “sin ninguna excepción”, desde las cooperativas escolares hasta las tiendas concesionadas, sin importar la naturaleza jurídica que tengan estos centros de expendio. Esta es una victoria de la sociedad civil, de los padres de familia, de los institutos de nutrición y salud pública, de los académicos e investigadores que han aportado su conocimiento para identificar a las escuelas como un espacio crítico en la epidemia de obesidad que afecta a niños y niñas de México.
Impacta la salud, agrava la pobreza, trastorna los hábitos alimentarios saludables, provoca adicciones, destruye las economías agrícolas locales... Por todo eso y más, la comida chatarra está ocasionando en las comunidades rurales daños que superan los que se viven en las zonas urbanas. Así lo advirtieron especialistas en nutrición al comentar el estudio “Impacto de la presencia de comida chatarra en los hábitos alimenticios de niños y adolescentes en comunidades indígenas-campesinas de la región Centro-Montaña de Guerrero”, realizado por El Poder del Consumidor.
En un encuentro conEl Poder del Consumidor, el presidente del Instituto Nacional de Ecología, el Dr. Adrián Fernández, afirmó entusiasta que apoyará el establecimiento de un etiquetado de eficiencia en los automóviles nuevos, pues lograr una mayor eficiencia en el parque vehicular del país es la medida con mejor costo-beneficio para disminuir emisiones de gases de efecto invernadero. Comentó que esa estrategia permitiría reducir la importación de gasolinas en igual o mayor cantidad que la proyectada con la nueva refinería. Ambas acciones, dijo, reducirían en un 50% las importaciones de gasolina.
La ciudadanía no quiere medias tintas: demanda que los planteles escolares eliminen la presencia de alimentos y bebidas chatarra y promuevan los mejores hábitos alimentarios. > actúa
Etiquetar los autos
Entregamos cerca de 1,200 firmas de consumidores que demandan el etiquetado de eficiencia en los automóviles nuevos que indique rendimiento y emisiones contaminantes. > leer
No al tranvía en DF
Con el gasto previsto para el tranvía turístico se podrían desarrollar tres líneas de Metrobús (en 90 km) para atender una gran demanda de transporte. > ver
Viene una intensa batalla, en la guerra por el mercado de alimentos chatarra y la publicidad engañosa que atrapa a los infantes en malos hábitos alimenticios. Las empresas dicen que se están "autorregulando", las autoridades tienen otros datos. Comenta: Marco A. Mares, El Economista. > leer
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La pastelería El Globo anuncia su línea "sin azúcar" como si fuera permisible para personas obesas o con diabetes. Sin embargo, el que dicha repostería reemplace azúcar por Splenda, no reduce el riesgo de consumir grandes cantidades de carbohidratos y de calorías. Carlos Carral
Hay que checar a las personas que venden todo tipo de alimentos chatarra afuera de las escuelas.
Alberto Puga
Mientras sigamos dejando a un lado las costumbres que hace unas décadas teníamos, y sigamos adoptando el estilo de vida norteamericano, seguiremos comiendo pizzas a domicilio, hamburguesas grasosas, papitas saladas, refrescos y demás alimentos que seguirán engordando a nuestros hijos y propiciando otras enfermedades como el cáncer, por la cantidad de aditivos y conservadores que ingerimos día a día.