Desechan diputados iniciativas contra obesidad por presión de la industria y Secretaría de Salud

23 marzo, 2015 | : Salud, Salud nutricional

boligan_obesidad-3• Legisladores y Secretaría de Salud dejan en manos de la industria de la chatarra el diseño de criterios nutricionales y de regulaciones contra obesidad.

• Un reciente estudio del Instituto Federal de Telecomunicaciones revela que entre los programas que tienen mayor preferencia de los niños están las telenovelas y las series que no están reguladas.
 

23 marzo 2015. Bajo fuertes presiones de la gran industria de alimentos y bebidas, y de la propia Secretaría de Salud, la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados desechó el pasado miércoles 18 de marzo cinco iniciativas legislativas presentadas entre el 23 de octubre y el 15 de diciembre de 2014, dirigidas a establecer una ley general y regulaciones efectivas para prevenir y combatir el sobrepeso, la obesidad y la diabetes.

Tras las declaraciones y presiones en contra de estas iniciativas por parte de Concamin, ConMéxico y empresas de alimentos y bebidas, en particular, y con dictámenes elaborados a partir de posicionamientos enviados por la Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), fueron desechadas en una sola sesión de la Comisión de Salud las iniciativas que buscaban:

  • Establecer un etiquetado frontal para alimentos y bebidas (semáforo nutricional) realmente útil para que los consumidores mexicanos puedan realizar elecciones más saludables;
  • Definir una regulación realmente efectiva de la publicidad de chatarra dirigida a la infancia, ampliando horarios y edades;
  • Instituir criterios nutricionales para estas regulaciones, así como a establecer una Ley General para Prevenir y Atender el Sobrepeso y la Obesidad.

El argumento central para desechar las dos iniciativas en las que se propone establecer un etiquetado frontal con un semáforo nutricional que indique con los colores verde, amarillo y rojo si un producto contiene bajas, medias o altas concentraciones de azúcar, grasas y/o sal, es que ya existe una regulación al respecto.

Este argumento para desechar la iniciativa fue elaborado por Secretaría de Salud y Cofepris, a pesar de que existe la evidencia científica suficiente para demostrar que el etiquetado frontal establecido como parte de la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes no sólo no es entendible por los consumidores mexicanos, sino que representa un riesgo a la salud de la población por promover el consumo de altas cantidades de azúcar.

De esta manera, estas dos instituciones (Secretaría de Salud y Cofepris) refrendan su alianza con la industria de la chatarra para mantener el etiquetado y los criterios que esa misma industria diseñó.

Fueron desechadas también tres iniciativas que proponen la prohibición de publicidad de alimentos y bebidas altas en azúcares, grasas y sal en un horario más amplio de 6 am a 9 pm (actualmente es de 2:30 a 7:30 pm entre semana), ampliar la cobertura a los menores de 16 años (actualmente cubre solamente a los menores de 12 años), incluir otros medios como el internet y los espacios abiertos, además de prohibir en esta publicidad el uso de celebridades y personajes animados, así como de juguetes y promociones.

Los dictámenes presentan dos argumentos para desechar estas iniciativas: el primero es que ya existe una regulación y el segundo señala que prohibir la libertad publicitaria se equipara a prohibir la libertad de expresión, en plena violación al interés superior de la infancia.

Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor y miembro de la ALIANZA POR LA SALUD ALIMENTARIA, declaró: “La Secretaría de Salud está manteniendo criterios nutricionales y una regulación en etiquetado y publicidad que van contra las recomendaciones más recientes de la Organización Mundial de la Salud. Establece un etiquetado frontal diseñado por la industria, que los consumidores no entienden y que establece un criterio de consumo de azúcar diario 300% superior al que la OMS está sugiriendo como el más recomendable para proteger la salud (90 gramos contra 30 gramos). Mantiene una regulación de publicidad que permite la publicidad de productos que están gravados con un impuesto para contribuir a la obesidad. Se opone a una ley general que permitirá establecer criterios en un proceso libre de conflicto de intereses generando una política integral y no contradictoria como la establecida actualmente”.

La regulación actual viola el derecho a la salud de las personas en relación al derecho a la información, pues la forma en que está diseñado y regulado el etiquetado no permite que las personas conozcan el contenido real de los alimentos y bebidas no alcohólicas.

Una de las consecuencias de esta falta de información es que las personas dañen su salud por el consumo de alimentos altos en azúcares añadidos. Los dictámenes no toman en cuenta que la actual regulación de la publicidad de alimentos y bebidas dirigida a la infancia es muy limitada como lo demuestra un reciente estudio del Instituto Federal de Telecomunicaciones que revela que entre los programas que tienen mayor preferencia de los niños están las telenovelas y las series que no están reguladas y que entre las 8 y 10 pm se da el horario de mayor audiencia infantil, tampoco regulado.

“De especial preocupación es el dictamen elaborado para desechar la iniciativa del diputado Dávila que proponía la creación de una Ley General para Prevenir y Atender el Sobrepeso y la Obesidad bajo el argumento de que es una ley discriminatoria, ya que establecería un trato preferencial a un padecimiento sobre otros. El argumento para rechazar esta ley es insostenible ya que de acuerdo con la Corte la discriminación tiene lugar cuando ‘existe una discriminación estructural en contra de un grupo social o sus integrantes individualmente considerados y la autoridad no lleva a cabo las acciones necesarias para eliminar y/o revertir tal situación. En este caso, no se habla en contra de un grupo específico de personas, sino de la regulación de actividades comerciales’, señaló Luis Manuel Encarnación, de Contrapeso.

En conclusión, tanto la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados como la propia Secretaría de Salud claudicaron antes intereses particulares y económicos, frente al derecho a la salud y su obligación de garantizar un ambiente sano y propicio para el bienestar social. De nueva cuenta, se olvidan que la Estrategia Nacional es sólo una política de la administración actual, donde desde un inicio su impacto se ve limitado por no estar diseñada con base en la evidencia científica más reciente, reflejando la falta de un compromiso verdadero en el control y la prevención de la obesidad.

Descarga de archivos

Cinco iniciativas contra obesidad > descargar (PDF, 384 Kb)

Comentarios de orden jurídico sobre la iniciativa de Ley General para Prevenir y Atender el Sobrepeso y la Obesidad > descargar (PDF, 156 Kb)

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