Los consumidores piden que salga la chatarra

Algunos comentarios enviados a la Cofemer:
Acerca de la regulación sobre alimentos chatarra, en general me parece buena idea. Claro que como toda regulación, tendrá que ser afinada considerando las particularidades de la industria de lácteos, jugos de frutas, entre otras. Lamentablemente, en algunas ocasiones el problema se vuelve tan agudo que es necesario imponer normas para tratar de aminorarlo. Considero también que a la par de esta medida deben incluirse y fomentarse la educación nutricional y deportiva, tanto a nivel escolar como laboral. La solución profunda al problema de la obesidad deberá ser un trabajo conjunto de todas las instancias: educativas, laborales, de salud, deportivas e iniciativa privada.
Comencemos por concientizarnos nosotros mismos y a nuestras familias, para después continuar con la sociedad inmediata.
Ing. Verónica Cruz Lara

Las mejores evidencias en el mundo demuestran que la estrategia más efectiva se puede lograr disminuyendo el consumo de bebidas azucaradas, grasas saturadas, sodio, el tamaño de las porciones, de los alimentos que consumimos y favorecer el consumo de Frutas y Verduras, Cereales y Leguminosas, alentar el consumo de agua como bebida para hidratar, aunado a la realización de cuando menos 150 minutos a la semana de ejercicio, limitando el número de horas frente al televisor y la computadora.

La población infantil es una de las más importantes y siendo la educación básica una etapa clave de la formación integral del niño se debe fomentar el desarrollo de buena alimentación y salud. Tomando en cuenta que gran parte de las medidas preventivas para mejorar esta terrible epidemia están contemplados en los “LINEAMIENTOS GENERALES PARA EL EXPENDIO O DISTRIBUCION DE ALIMENTOS Y BEBIDAS EN LOS ESTABLECIMIENTOS DE CONSUMO ESCOLAR DE LOS PLANTELES DE EDUCACION BASICA”, la Asociación Mexicana para la prevención de la Alteroclerosis y sus complicaciones A.C., delegación D.F. Sur, manifiesta su completo apoyo a la aprobación y aplicación de esta propuesta presentada por la Secretaría de Educación Pública y que se elaboró con la Secretaría de Salud.
Dr. Manlio Quiroz Salas

Me parece de suma importancia que las empresas tomen en cuenta los datos sobre desnutrición, obesidad y diabetes infantil en México, dejen de pensar en sus ganancias y empiecen a pensar en las consecuencias que tiene para sus consumidores los productos que ponen a la venta. Principalmente tienen que pensar en la población infantil que desafortunadamente, es su principal consumidora.

Considero que los alimentos con altos contenidos de grasa, azúcar y sal deben salir de las escuelas, ya que al consumirlos, los niños y niñas ponen en riesgo su salud, además de que no contienen nutrientes, indispensables para su sano desarrollo físico y mental. Se alimentan así de basura. Nuestro país ocupa el primer lugar en obesidad infantil y, esto se agrava cuando sabemos que todos esos niños y niñas en el futuro son seguros candidatos a padecer enfermedades cardiovasculares o diabetes mellitus.
Gabriela Soriano Segoviano

Existen ya un sinfín de evidencias acerca del grave perjuicio que causa a niños y jóvenes la venta en las escuelas de alimentos llamados, con razón, «chatarra». Mientras la industria que produce estos alimentos obtiene enormes ganancias, la sociedad en su conjunto, el Estado y los gobiernos deben pagar las atroces consecuencias: en la salud actual y futura y en las finanzas públicas y de las familias. Sería un grave error ceder a las presiones de esas industrias y sus voceros y no retirar de manera completa y permanente estos productos de las escuelas. Ustedes como funcionarios públicos están obligados a actuar en favor del interés público y no del interés privado de quienes llevan decenas de años enfermando a la población.
Carlos Martínez de la Torre

Ya que soy orgullosamente mexicano y nutriólogo de profesión, se los estragos que pueden causar los alimentos chatarra en algo tan preciado para el pueblo mexicano como sus niños. Con el simple hecho de dejar el consumo de comida chatarra en el periodo de la niñez, habría menos sobrepeso en este grupo vulnerable y también se reduciría en un gran porcentaje las enfermedades crónico-degenerativas en la edad adulta, cuyos estragos se han visto cada vez más en personas jóvenes.

Estamos hablando de que con algo tan fácil, tendríamos en primer lugar un México más sano y sin tantas enfermedades; esto para el país es una gran suma de dinero ahorrado en medicamentos y demás cuestiones medicas que podría ser canalizado a otras actividades. Yo, como profesional de la salud, ruego y les pido que no lo piensen tanto. Sus hijos y los hijos de cada uno de los mexicanos se los agradecerá.
LN. Jesús Alberto Becerra Gil

Considero que es primordial sacar la comida chatarra de las escuelas porque:
1.- Los niños no tienen el criterio y madurez suficiente para poder elegir entre un alimento nutritivo y otro que les perjudique la salud
2.- Seguir dejando que indiscriminadamente entren a las tienditas y cooperativas de las escuelas todo tipo de alimentos sin una selección profesional, es dejar a los niños a merced de empresas que lucran con los malos hábitos alimenticios de muchas familias.
3.- Indirectamente propiciamos que nuestros campesinos y los vendedores de frutas y verduras estén perdiendo empleo e ingresos.
4.- Con el consumo desmedido de la comida chatarra estamos fomentando una subcultura de lo fácil, lo desechable, lo confortable a corto plazo, la satisfacción inmediata, sin pensar en los daños a la salud que ocasiona el consumo de muchos productos industrializados.
5.- si ustedes tienen un puesto público, es representativo, y yo y muchos ciudadanos estamos emitiendo nuestro rechazo a la comida dañina para los niños y pidiéndoles a ustedes que con leyes y ordenamientos hagan posible que se asegure un futuro más saludable para nuestras nuevas generaciones.
Omar Martínez Vázquez

Es importante establecer reglas desde la educación básica para mantener estilos de vida saludable, que permita a los educandos prevenir problemas que a corto, mediano o largo plazo se puedan desarrollar como las enfermedades crónico-degenerativas. Además de aprender a cuidar su estilo de alimentación la respuesta se verá reflejada en las futuras generaciones. Es imprescindible brindar una orientación integral Bio-Psico-Social a los educandos, por lo que se verá con mucha importancia la presencia de los psicólogos en establecimientos escolares, permitiendo mantener la educación alimentaria en la sociedad escolar. ¿Si en otros países se puede? ¿porque no en el de nosotros? Es cuestión de creer en nosotros y querer hacerlo para nuestro México del mañana.
Dr. Ramón Ernesto Rosas Colín

Considero que debería haber una regulación de la publicidad de alimentos y bebidas dirigida a la infancia ya que es el bombardeo a todas horas en medios televisivos que propicia que los niños y también los adultos cedan y consuman alimentos y bebidas que no tienen ningún
valor nutricional.
Maria Cristina Flores Torres

La desnutrición y obesidad son dos de los principales resultados del consumo de productos con exagerados aportes calóricos y/o con deficientes elementos nutrimentales. Y precisamente es en las escuelas, donde los niñ@s son más vulnerables, por tener mayor libertad que en sus hogares para consumir y convertirse en blanco idóneo de el impacto publicitario de los productos chatarra. No olvidemos que una mala alimentación afecta la capacidad de aprendizaje, lo que deriva entre otros factores, en bajo rendimiento escolar de los alumnos.
Carlos Villalba Martínez

En las últimas décadas la prevalencia de la obesidad en niños se ha incrementado en todo el mundo, y aunque los factores genéticos juegan un papel en su protección o predisposición, se ha considerado que el cambio en los hábitos de alimentación ocasionado por la comercialización y consumo de alimentos y bebidas industrializadas juega un papel muy importante en su aparición (Flores-Huerta, 2008).

En México, a partir de la información de dos encuestas nacionales, una de 1999 y otra del 2006, se conoce que la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad ha aumentado en toda la población, particularmente en la población de edad escolar. En este lapso, la obesidad en niñas aumentó 33% y en niños 52%, con lo que se ha estimado que para el año 2018 los niños en edad escolar de México, tendrán los índices más altos de obesidad en todo el mundo (Rivera-Dommarco, 2001; Olaiz-Ferández, 2006)
Sandra Elizabeth León Estrada

Como madre de familia, veo con mucha preocupación cómo los malos hábitos alimentarios tienen su réplica en los lugares donde se supone se debería procurar el refuerzo e implementación de los buenos hábitos y elecciones inteligentes respecto a lo que significa alimentarse. El grado de responsabilidad que tienen las autoridades educativas en lo que se vende en los planteles pasa también por la educación: educar e informar de forma integral a los niños, dándoles la oportunidad de consumir alimentos reales. Si en su entrono familiar tienen arraigados esos malos hábitos, malo por ellos, pero no por eso la SEP puede voltear la cara y hacerse de la vista gorda.

Les pido que tomen en cuenta que lo que está en riesgo no es una cosa menor, es el patrimonio humano de nuestro país. Son nuestros niños los que están siendo violentados de forma muy engañosa por compañías que el único interés que tienen es allegarse ganancias sin importarles el daño que causan. Yo invitaría a estas compañías a que busquen otra forma menos ruin de amasar dinero.
Flor de María Cordero

La transición epidemiológica cada vez nos dice que las enfermedades crónicas no transmisibles, son la primera causa de Mortalidad en la población mundial. México ocupa el primer lugar en OBESIDAD por los malos hábitos alimenticios a la que se ha acostumbrado la población, aunado esto al sedentarismo. Si no se actúa en forma oportuna con medidas de prevención, cada vez tendremos más enfermedades crónicas no transmisibles como la Diabetes Mellitus, La hipertensión arterial, las dislipidemias, entre otras; ocasionando gran carga en gastos en salud y sobre todo disminución de la calidad de vida.

¿De qué sirve que la expectativa de vida en los últimos años a aumentado gracias a los servicios en salud, si esa expectativa de vida se verá ensombrencida por una enfermedad crónica que tarde o temprano será discapacitante? La diabetes resta de 10 a 15 años de calidad de vida a los pacientes que la padecen y es una de las principales causas de discapacidad, pensión y muerte temprana. La obesidad es uno de LOS FACTORES MODIFICABLES QUE PODEMOS CAMBIAR.
Dr. Donaciano Valdovinos Valencia

Definitivamente creo que los alimentos «chatarra» deben salir de las escuelas. A los niños debemos cuidarlos bien y enseñarles a consumir alimentos sanos y nutritivos que les ayuden a desarrollarse correctamente. No es posible que el gobierno apoye los pocos bolsillos «gordos» de las empresas multinacionales, en vez de la salud y el bienestar de su gente, causando así obesidad, desnutrición y varias enfermedades relacionadas con la mala alimentación. Yo soy madre de tres hijos mexicanos y estoy muy preocupada e indignada por la mala alimentación que se vende y regala en este pais!
NO MAS CHATARRA EN LAS ESCUELAS!!!
Amy Nigh C.

Me atrevo a escribir la presente con la esperanza de que un día nuestras autoridades nos van a hacer el favor de realmente trabajar por el pueblo y no únicamente por las empresas que buscan sacar provecho de la ignorancia de nuestra gente para seguir acumulando más y más aunque sus productos estén causando graves daños a la población infantil y juvenil mexicana, llegando a tener el mayor índice de sobrepeso y obesidad en el mundo. Aunque uno les de frutas o verduras a los niños, para ellos es más apetitoso consumir chatarra, pues para los gustos infantiles es mas sabrosa, y desgraciadamente, por mucho que prohibamos en casa, ellos en la escuela la consumen. Estoy consciente de que la educación alimenticia empieza y termina en casa pero ante tanta publicidad, no podemos evitar que nuestros niños prefieran productos chatarra a una buena ensalada de fruta o verduras.
Anónimo

Debemos fomentar la alimentación adecuada en nuestras casas, pero se deben de reforzar estos hábitos alimenticios en las escuelas, es decir, no es responsabilidad al 100% de las escuelas del sobrepeso infantil, pero, es un gran contribuyente, ya que fomenta con la compra de estos productos en las horas que se encuentran los alumnos en sus descansos.
Además, la población infantil invierte en las escuelas para estudiar un 33% del día, las cuales en sus horas de descanso debe de reforzarlos con alimentos nutritivos para poder aprovechar los conocimientos adquiridos en los salones de clases.
Francisco Bernardo Sánchez Thomas

Por este conducto quiero manifestar mi completo desacuerdo en vender en las escuelas productos alimenticios procesados con contenido de azúcar, sal, harina refinada y grasa. Esos alimentos causan una adicción en los niños ya que les proporcionan un efecto inmediato de satisfacción aunque no les nutren ni les aportan energía. Tengo hijos en primaria y aunque conocen las desventajas de esos alimentos, no los evitan si tienen acceso a ellos.
Lourdes Ramírez

Es indigno, retrógrado y francamente absurdo que aparte de la desnutrición intelectual a que están sometidos los niños, los destinemos a llenar de chatarra sus cuerpos; es además desastroso y aniquilador de esperanzas de un futuro digno y productivo.
Adriana Gutiérrez

Estas empresas sólo buscan seguir incrementando sus ganancias a costa de la salud de los niños, que si bien buscan dichos productos es más que nada por la exagerada campaña publicitaria que se hace de ellos.
Alejandra Aurora Bonilla Bermúdez

Es necesario eliminar este tipo de comida de las escuelas, ya que de ello depende la salud de nuestros hijos, comer saludablemente es la mejor forma de ayudarlos a tener buena salud y así evitar que siga creciendo la obesidad infantil.
Angélica Guzmán Rubio

Debemos asegurarnos de que nuestros hijos consuman alimentos nutritivos, que les ayuden en su desarrollo; sin embargo, no es suficiente vigilar lo que comen en casa, sino también lo que consumen en la escuela a la hora del recreo, lo cual sale de nuestras manos, porque lo único que venden en las escuelas es la llamada «comida chatarra» que tanto daño les causa. Por lo que no queda otro remedio que apelar para que las autoridades correspondientes hagan bien su trabajo y se pueda prohibir la venta de estos alimentos nocivos para la salud de nuestros niños.
Adriana Segura Díaz

No hay que perder de vista que el bien primordial que hay que tutelar es la salud y la vida de los educandos. Si la venta de los alimentos con altos contenidos de azúcar, grasa y sal no contribuye a dichos propósitos es conveniente limitar su consumo, con mayor razón cuando los chicos son a menudo convencidos de la compra de dichos productos a través de ganchos publicitarios.
Guillermo Sánchez Vaca

Me permito escribirles y pedirles a ustedes que son y forman parte del y los gobiernos a quienes más de una vez hemos escuchado decir “la niñez es el futuro de la Nación”, entonces decidan en el presente a favor de la niñez y de la congruencia, retirando dentro y próximo de las escuelas los alimentos que no benefician la salud ni el bolsillo de los mexicanos. Su compromiso como servidores públicos es con los actuales y futuros ciudadanos mexicanos y no con empresas transnacionales.
Teodora Landa Valencia

Los alimentos y bebidas con altos contenidos de azúcar, grasas y sal generan malos hábitos alimentarios y desde temprana edad, los cuales pueden permanecer de por vida. No importa que las porciones disminuyan si el acceso a estos productos se mantiene en las escuelas… El consumo de comida chatarra no solo produce sobrepeso y obesidad. En las comunidades más pobres contribuye a los altos índices de anemia y desnutrición. Lo que gastan los niños y niñas de comunidades pobres en la compra de comida chatarra sería suficiente para cubrir la ingesta diaria recomendada de frutas, verduras y cereales integrales.
Jorge Sandoval Soto

Sabemos por la encuesta nacional de salud que más del 35% de la población infantil padece obesidad. Vemos como la publicidad a través de los medios de comunicación bombardea cotidianamente a nuestros niños con una infinidad de productos chatarra sin ninguna regulación al respecto. En los recreos escolares abundan las frituras, los dulces, los refrescos y otros productos no saludables que los niños consumen sin medida, desplazando así a las frutas y verduras tan necesarias en una alimentación sana. Por tanto, considero que es obligación del Estado velar por la salud de la población, implementando campañas de orientación nutricional así como eliminar la venta de los mencionados productos en las escuelas y regular su publicidad.
Alfredo Gallegos

Fuera la chatarra alimentaria de nuestras escuelas, entereza para resistir las presiones de los fabricantes y expendedores de ella y más actividades físicas dentro de la currícula.
Dr. Carlos Ibarra Pérez

Deberían ofrecer jícamas, zanahorias, pepinos, botana horneada, aguas de sabores y es lo que deberían estar vendiendo, no comida frita y/o llena de azúcar y grasa.
Marybel Yañez

Eso de que «los niños deben elegir» es una propuesta absurda pues las características que tienen los productos dulces, churros, refrescos, etc. se ha comprobado que los ingredientes que tienen son adictivos.
Becky Calderón Romero

Nuestros niños no pueden elegir correctamente, por su corta edad y porque están bombardeados sistemáticamente con toda la propaganda existente en la televisión abierta. Para evitar la muerte prematura de millones de niños, mañana futuros obesos, ustedes están obligados a retirar la comida chatarra de las escuelas. Miles de niños mexicanos no dejarán de comer comida chatarra por sí mismos, por favor, ayúdenles tal cual haría un buen padre.
Darnelly García Santiago

Muy atentamente les ruego que no caigan en el error de hacerle caso a las empresas y a CANACINTRA, ¿de que se trata???? ¿De la salud de nuestros niños o de llenarles el bolsillo a las empresas????… ¿Qué no pesan las palabras, el sentimiento, la razón de la salud de nuestros niños???? Me opongo terminantemente a que en las escuelas se siga vendiendo comida chatarra, se supone que ustedes con todo respeto son gente pensante preocupada por la salud al igual que el Secretario de Salud, ¿entonces??? No actúen en forma contraria por favor. Gracias anticipadas por hacer caso a un problema mundial que está afectando rotundamente a México.
Celia Lot Helgueras