Radiografía de… Choco-torro de Marinela (50 g., pastelito con relleno)

20 enero, 2014 | : Análisis de productos

• El Choco-torro es básicamente azúcar con manteca vegetal y aditivos.

• Contiene 60 ingredientes diferentes.

• 45% de las calorías totales del producto provienen solamente del azúcar.

• Prácticamente no contienen nada de fibra.

• Contiene colorantes artificiales asociados a déficit de atención e hiperactividad en niños y niñas, y caramelo IV, el cual se ha demostrado ser cancerígeno.
 

20 enero 2014. El Coco-torro de Marinela es un producto ultraprocesado, alto en azúcar y grasa, y de bajo o nulo valor nutricional.

Observa la radiografía con la que la nutrióloga Xaviera Cabada, coordinadora de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor, nos desentraña las verdaderas características y el valor nutricional de este producto.

 

Choco-torro de Marinela (50 gramos, pastelito con relleno):

 

Azúcar:

23.1 gramos por paquete, lo que es aproximadamente 4½ cucharadas de azúcar.

Es decir, el 45% de las calorías totales del producto provienen solamente del azúcar.

Para un niño o niña (ya que este producto y su publicidad está dirigida a ese grupo de la población), un Coco-torro de Marinela cubre del 92 al 153% de la cantidad de azúcar máxima tolerada diaria para un niño o niña, de acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, pues este organismo indica que la cantidad de azúcar máxima tolerada para los infantes debe ser de tres a cinco cucharadas cafeteras de azúcar para todo un día.

Del total de los carbohidratos disponibles, el 76% es pura azúcar.

El resto es harina refinada con grasa y colorantes. Es importante mencionar que la harina refinada metabólicamente se absorbe de manera similar al azúcar.

Alguien que consume diario o frecuentemente este tipo de productos tiene mucho mayor riesgo a padecer obesidad, síndrome metabólico y diabetes (jama.jamanetwork.com/Sugar-Sweetened Beverages_).

Además de esto, se ha observado que los altos consumos de azúcar provocan adicción, por lo cual una vez que se convierte en hábito es mucho más difícil dejar de consumir (www.saber.ula.ve/bitstream/Evidence intermittent_.pdf).

 

Fibra:

0.4 gramos.

La cantidad de fibra que se sugiere consumir para un niño o niña en todo el día es de aproximadamente 19 gramos provenientes de granos enteros, frutas y verduras (www.who.int/dietphysicalactivity/publications/gsfao obesity.pdf).

Este producto prácticamente no contiene nada de fibra.

 

Colorantes:

Contiene colorantes artificiales derivados del petróleo como rojo 40 o rojo allura, amarillo 5 o tartrazina, amarillo 6 o amarillo ocaso, azul 1 o azul brillante, los cuales están asociados a cambios de conducta y déficit de atención en niños (www.cspinet.org/new/pdf/bateman.pdf).

También contiene colorante caramelo IV, que se elabora con amonios y sulfuros que al calentarlos se producen unos supbroductos llamados 2-metilimidazol y 4-metilimidazol (2-MI y 4-MI), los cuales se ha demostrado causan cáncer (www.cspinet.org/new/FDA Urged to Prohibit Carcinogenic “Caramel Coloring”.html).

 

Ingredientes:

Azúcar, grasa vegetal, sustituto de leche, triglicéridos, lecitina de soya, bióxido de titanio, saborizante artificial, sal yodada, colorantes artificiales (rojo 40, azul 1); azúcar, puré de fresa (5.4%), jarabe de maíz de alta fructosa, almidón de maíz, goma guar, ácido cítrico, benzoato de sodio, grasa vegetal, saborizante natural, color rojo carmín, goma algadorrobo, goma xantana; harina de trigo, azúcar, jarabe de maíz de alta fructosa; azúcar, grasa vegetal, cocoa, lecitina de soya, colorante artificial azul 1, amarillo 5, rojo 40, saborizante artificial, grasa vegetal, huevo, dextrosa, glicerina, jarabe de maíz, almidón modificado de maíz, bicarbonato de sodio, sufato de aluminio y sodio, sulfato de calcio, fosfato monocalcico, cocoa, fibra de avena, color caramelo tipo IV, mono y diglicéridos de ácidos grasos, esteres de poliglicerol de ácidos grasos, leche, sal yodada, propionato de sodio, ácido sórbico, vitaminas y minerales (vitamina C, vitamina E, hierro, vitamina A, vitamina B3, zinc, yodo, vitamina B6, vitamina B2, vitamina B1, Vitamina B12, ácido fólico, monoestrearato de sorbitán, polisorbato 60, barboximeticelulosa de sodio, saborizante aritificial y natural, goma xantana, goma guar, carragenina, grenetina y ácido cítrico.

La cantidad de ingredientes en total que contiene este producto es escandalosamente elevada: 60 ingredientes en total.

Esto nos refleja que el Coco-torro de Marinela es un producto ultraprocesado, alto en azúcar y grasa, y de bajo o nulo valor nutricional. Es importante mencionar que los científicos recomiendan no consumir un producto que contenga más de 5 ingredientes totales.

El primer ingrediente es azúcar.

El segundo ingrediente es grasa.

El producto contiene cuatro diferentes tipos de endulzantes (azúcar, jarabe de maíz de alta fructosa, jarabe de maíz, dextrosa), en donde el azúcar se menciona cuatro veces y el jarabe de maíz de alta fructosa se menciona dos veces.

El Choco-torro es básicamente azúcar con manteca vegetal y aditivos.

Entre los aditivos que contiene se encuentra el bióxido de titanio, que aunque de acuerdo con la FDA es reconocido como seguro, recientemente la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer de las Naciones Unidas lo ha clasificado como un aditivo posiblemente cancerígeno para humanos (http://monographs.iarc.fr/ENG/Publications/Titanium Dioxide.pdf).

Este tipo de productos ni siquiera es recomendado para ofrecerlo como postre a un niño o niña, ya que la cantidad de colorantes (derivados del petróleo y con impactos neurológicos en los niños y niñas) y otros aditivos es elevada.

El consumo habitual de este tipo de productos representa un riesgo para la salud de los niños y las niñas (chc.ucsf.edu/sew/PDFs/Consumption of Fructose and High Fructose_2011.pdf).

Es esencial que la energía que se consuma provenga principalmente de hidratos de carbono complejos, grasas poliinsaturadas, monoinsaturadas y proteínas de fuentes, como los cereales enteros (avena, amaranto, arroz integral, trigo integral, cebada, centeno, etc.), leguminosas, productos de origen animal, frutas y verduras ya que son ricas también en fibra y micronutrimentos como las vitaminas y minerales (www.who.int/nutrition/topics/5 population nutrient_/en/).

Una de las poblaciones que el Estado debe proteger prioritariamente es la infancia. La industria no debe dirigir este tipo de productos a los niños y las niñas, ya que representan un riesgo para su salud.

 

Etiquetado:

El etiquetado es muy atractivo. Está basado en colores brillantes rosados de varios tonos y tipo platinados.

Se observa una imagen del pastelito en la parte central junto con el título del producto.

La imagen del pastelito se encuentra cortada a la mitad mostrando el relleno, a manera de sonrisa.

El empaque es divertido y todo hace creer que es un simple pastelito de chocolate con relleno de mermelada de fresa. Jamás imaginaríamos, a simple vista, que contiene 60 ingredientes diferentes, y la bomba de azúcar y grasa que significa su consumo.

Se observa también que en la parte frontal sólo se resaltan las calorías. Aunque la información que se presenta es por el paquete completo, no se resalta la información que es realmente relevante, como la cantidad de azúcares y grasas saturadas, siendo que de las grasas totales el 81% es grasa saturada.

Además, se establece que las calorías totales cubren el 10% de las calorías recomendadas, pero para un adulto, siendo que el producto va dirigido a los niños y niñas. El requerimiento calórico de un menor no es de 2,000 calorías. Por tanto, dicho porcentaje debería ser más elevado.

Es importante que el etiquetado no induzca al error, puesto que está claramente establecido en la norma oficial de etiquetado, NOM-051-SCFI/SSA1-2010, que la información no debe inducir a error y debe ser clara (www.dof.gob.mx/NOM051 05/04/2010.html).

 

Valoración general:

No recomendado para consumo de niños y niñas, por la cantidad tan elevada de colorantes y aditivos.

 

Alternativa:

Pan integral casero con chocolate y mermelada.

Nota: Un día de la semana se puede dedicar hora y media para la elaboración del pan, puede ser de tamaño grande para estarlo consumiendo en porciones pequeñas durante la semana y así la familia podrá gozar de un delicioso postre que también sea nutritivo.

No olvidemos que la obesidad es una enfermedad y además es una epidemia, la cual se presenta porque existe “algo” en el ambiente que está enfermando a la gente.

A diferencia de otras epidemias que se han presentado en la historia, aquí entre lo que nos está enfermando es el consumo de productos ultra industrializados o a lo que se le ha denominado la “dieta occidental”, que consiste en el alto consumo de productos con concentraciones elevadas de azúcar, grasa, sal, harinas refinadas y bajos en fibra.

Esta enfermedad no es una cuestión de “decisión personal”, ya que existe un fuerte engaño con referencia a lo que consumimos (www.youtube.com/The Fructose Epidemic – An Article by Dr Robert H. Lustig).

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